Hospital de Calama llama a las mujeres loínas a utilizar la sala de Parto Intercultural .

No solo es para las gestantes de pueblos originarios, todas las usuarias pueden hacer uso
de ella y probar este nacimiento con pertinencia cultural.
Hace un año que fue inaugurada la sala de Parto Intercultural en el Hospital de Calama Dr.
Carlos Cisternas (HCC) y la oficina Intercultural, hace un llamado a todas las mujeres de la
Provincia El Loa, a que la ocupen. No es necesario que sean de pueblo originario, puede
hacerlo cualquiera que sienta respeto a las tradiciones y cosmovisión.
«La idea es invitar a todas las madres, sean de pueblos indígenas o no, a poder hacer uso
de esta sala. Este es un trabajo comunitario y participativo, un hito muy importante para
nuestro hospital, y ahora estamos en la etapa de motivar a las personas que quieran tener
a su bebé utilizando este espacio», explicó Yanira Galleguillos, encargada de Participación
Ciudadana e Intercultural del HCC.
Para garantizar el acceso a este beneficio, el recinto hospitalario implementó una red de
derivación en conjunto con la Corporación Municipal de Desarrollo Social (COMDES) y
toda la Atención Primaria (APS). Ellos hicieron un recorrido por esta sala, ya que son los
que hacen la recepción de las embarazadas y la idea, es que les hablen de este nuevo
espacio.
«La mamá puede solicitarlo formalmente a través de su plan de parto, indicando que
desea estar en la sala intercultural. Está en todo su derecho, en cualquier horario, día o
fecha que lo requiera», precisó Rosa Pizarro Villarroel, matrona supervisora de la sala de
partos del HCC.
Asimismo, Pizarro enfatizó que las usuarias que forman parte del programa Chile Crece
Contigo pueden manifestar su preferencia por este modelo de atención durante las visitas
guiadas que realiza la institución, informando directamente a la matrona a cargo. Además,
dentro del protocolo del hospital, no solo resguarda las condiciones del alumbramiento,
sino también prácticas tradicionales posteriores. Las madres que lo deseen pueden
solicitar su placenta formalmente, además de contar con ceremonias de bienvenida.
«Nos adaptamos a las medidas y circunstancias que solicita cada paciente, atendiendo en
distintas formas según su disposición», concluyó Pizarro.
La implementación de este espacio ha ido de la mano con una preparación técnica y
humana del cuerpo médico. Esto para que haya un nacimiento con pertinencia cultural,
para las familias que lo requieran.



