Antofagasta y Calama lideran alza de consultas capilares desde regiones debido a estrés y exigencias laborales

Un informe basado en mas de cinco mil consultas , revela que cada uno de cinco paciente capilares viaja desde esta región a Santiago para buscar soluciones a sus problemas
La preocupación por la caída del pelo está dejando de ser un tema asociado
exclusivamente a la estética. Cada vez más personas buscan atención especializada para
identificar sus causas, prevenir su avance y acceder a tratamientos oportunos. Una
tendencia que también se observa en el norte del país, donde Antofagasta destaca como la
principal ciudad de procedencia de pacientes regionales que consultan por su salud capilar.
Así lo revela el Informe de Tendencias Capilares 2019-2025 de Clínica Terré, elaborado a
partir de 5.061 pacientes, que muestra que las consultas aumentaron de 442 en 2019 a
1.695 en 2025, multiplicándose casi por cuatro en siete años.
El interés también se extiende fuera de Santiago. Según los registros de la clínica, uno de
cada cinco pacientes capilares viaja desde regiones para atenderse, siendo Antofagasta la
ciudad que lidera la procedencia regional. Además, al menos uno de cada cuatro pacientes
provenientes de regiones corresponde al norte del país y, de ese grupo, cerca de la mitad
llega desde Antofagasta y Calama.
Este escenario abre una conversación sobre la importancia de la salud capilar en las
regiones mineras, donde una parte de la población enfrenta sistemas de turnos, jornadas
laborales exigentes y cambios frecuentes en sus rutinas de descanso y alimentación.
Aunque la pérdida del cabello suele asociarse a factores hereditarios o al envejecimiento,
existen otras condiciones que pueden desencadenarla o agravarla, como el estrés físico y
emocional, las deficiencias nutricionales y determinados cambios hormonales.
La doctora Manuela Salas, tricóloga y jefa del área capilar de Clínica Terré, explica que
reconocer el origen de la caída es fundamental para establecer un tratamiento adecuado
«Muchas personas creen que perder el cabello es algo inevitable o exclusivamente
hereditario, pero existen distintos factores que pueden influir en su caída. El estrés intenso,
los cambios en la alimentación y determinadas alteraciones del organismo pueden afectar el
ciclo capilar. Lo importante es identificar qué está ocurriendo y consultar antes de que el
problema avance», señala la especialista.
¿Qué factores pueden afectar la salud capilar de los trabajadores?
En industrias como la minería, donde los sistemas de turnos y las jornadas prolongadas
forman parte de la organización laboral, mantener rutinas estables de descanso y
alimentación puede representar un desafío. Si bien estas condiciones no provocan
necesariamente calvicie, algunos factores asociados al estrés físico y emocional pueden
contribuir a determinados tipos de caída del cabello.
Uno de ellos es el efluvio telógeno, una alteración del ciclo capilar que ocurre cuando una
mayor cantidad de folículos entra anticipadamente en fase de reposo, provocando
posteriormente una caída difusa del cabello.
Este fenómeno puede presentarse después de períodos de estrés intenso, enfermedades,
cambios importantes en el organismo o deficiencias nutricionales. A diferencia de la
alopecia androgenética, que tiene un componente genético y hormonal, el efluvio telógeno
suele ser transitorio cuando se identifica y corrige su causa.
En muchos casos, la pérdida se hace evidente dos o tres meses después del factor
desencadenante, por lo que las personas no siempre relacionan la caída con una situación
previa.
Las alteraciones del sueño también pueden repercutir en el bienestar general. Sin embargo,
no existe evidencia suficiente para afirmar que trabajar por turnos provoque directamente
calvicie. La relación debe evaluarse considerando los distintos factores que pueden afectar
la salud de cada persona.
Otro aspecto relevante es la alimentación. Una ingesta insuficiente de proteínas, hierro y
otros nutrientes esenciales puede alterar el crecimiento del cabello, especialmente cuando
las deficiencias se mantienen en el tiempo.
Por ello, los especialistas recomiendan prestar atención a cambios persistentes en la
densidad capilar, evitar la automedicación y consultar cuando la caída comienza a ser más
abundante de lo habitual.
Antofagasta y el creciente interés por prevenir la caída del cabello
El aumento de las consultas también refleja un cambio en el perfil de quienes buscan
atención especializada. Según el informe de Clínica Terré, en 2019 sólo el 13% de los
pacientes tenía menos de 35 años, mientras que en 2025 esa proporción alcanzó el 28%.
La participación femenina también ha aumentado. Actualmente, una de cada tres consultas
iniciales corresponde a mujeres, lo que evidencia que la preocupación por la salud capilar
no es exclusiva de los hombres.
Otro cambio relevante es la preferencia por tratamientos no quirúrgicos. De acuerdo con los
registros de la clínica, aproximadamente el 83% de los pacientes no llega a una intervención
quirúrgica, sino que accede a otras alternativas de manejo según su diagnóstico.
Para la doctora Manuela Salas, uno de los principales desafíos es que las personas
reconozcan cuándo la pérdida del cabello deja de ser parte de su ciclo natural.
«No todas las caídas de cabello significan lo mismo. Hay pacientes que presentan una
pérdida temporal y otros que tienen una alopecia progresiva que requiere tratamiento.
Cuando se observa una disminución evidente de la densidad, zonas despobladas o una
caída persistente, lo recomendable es consultar para determinar su causa y evaluar las
alternativas disponibles», explica.La detección temprana resulta especialmente importante
en cuadros progresivos, como la alopecia androgenética, donde iniciar un tratamiento
oportuno puede ayudar a conservar la densidad capilar. En cambio, cuando se trata de un
efluvio telógeno, el abordaje se concentra principalmente en identificar y corregir los
factores que desencadenaron la caída.
En regiones como Antofagasta, donde los registros de la clínica muestran una demanda
relevante por atención capilar, acercar las evaluaciones especializadas puede facilitar el
acceso a diagnósticos y orientaciones oportunas.
En esta línea, Clínica Terré tiene previsto realizar un operativo de salud capilar en
Antofagasta los días 5 y 6 de noviembre, con el propósito de acercar la atención
especializada a la región y promover la importancia de identificar a tiempo los problemas
relacionados con la pérdida del cabello.



